Septiembre 9, 2007, 12:39 am
Archivado en: bunsen
Archivado en: bunsen
Cuando yo era pelado jugué en algunos equipos de fútbol de ligas barriales. Algún vecino entusiasta hacía de director técnico, las familias acompañaban y alentaban en los partidos oficiales. La vecina de la tienda instalaba su kiosco cerca de la cancha, se generaban dinámicas de amistad que se estrechaban con el tiempo. El fútbol se volvía, entonces, un pretexto para juntar familias y vecindad. Me pregunto si, a partir de eventos tan comunes como un partido de fútbol, todavía se gestan estas relaciones. El fútbol organizado en ligas barriales aún existe, pero ¿continúan generando esos procesos de articulación social basados en el disfrute del juego?
Fotos y texto: José Fabara
No hay comentarios por mucho
Deja un comentario
Deja un comentario
Línea y párrafo se rompe automáticamente, direcciones email nunca se muestran, permitido:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>



